¿Por qué la crisálida?
Llegan momentos a la vida en que necesitamos salirnos de nuestra esfera y ser espectadores. Hay días en que nos sumergimos tanto en nuestro minúsculo micro cosmos, que nos olvidamos del macro cosmos de la existencia. Este espacio es el intento suicida de quien busca no sedimentarse frente a la cotidianidad y el marullo de estos tiempos.
Llegue a mi crisálida cuando decidí por fin enfrentarme a mi misma. Desde entonces… por ahí vamos. El proceso no es fácil y las ganas de huir son constantes, pero paso a paso, vamos. Hay veces que no me soporto y veces que me amo demasiado. Encontrar el balance siempre resulta lo mas difícil. Y para esta amante de extremos más todavía.
Sabía que una crisálida es el momento antes de que la oruga se conviertan en mariposa (Nota aclaratoria: nunca he sido muy amante de las mariposas). Sin embargo, cuando descubrí la definición que da la RAE, me enamoré de la palabra.
Crisálida: En los insectos con metamorfosis completa, estado quiescente previo al de adulto. (www.rae.es)
Aunque me parece increíble la habilidad de transgredir y travestirse en otro, no fue la metamorfosis lo que me dejó estupefacta. El quiescente fue lo que me fascinó…
Quiescente: Que está quieto pudiendo tener movimiento propio. (www.rae.es)
¿Qué mejor estado para describir el mío? Necesito estar quieta, evaluar, repensar. Cuando el ajetreo del día a día me ahoga, necesito estar quiescente. Desde que adopté esta postura, llevo una vida mucho más placentera, pero no menos tranquila. De ahí la necesidad de este espacio, para contar las aventuras, las ocurrencias, las andanzas de alguien que lleva una crisálida… muy a su manera. Recuerden que aquellos en crisálidas, tenemos movimiento y decidimos quedarnos quietos, para saborear más intensamente cada suspiro de la vida.
Espero que disfruten el espacio. Mis divagaciones son consideradas como unas muy interesantes, por aquellos a quienes no les molesta escuchar viajes siderales. También, será un espacio para compartir con ustedes aquellas cosillas que me sorprendan, como noticias absurdas o poemas gritones. Solo me resta invitarlos a que, de vez en cuando, observen a su alrededor y se atrevan a deslumbrarse ante las simplezas estimulantes de cada día.
Llegan momentos a la vida en que necesitamos salirnos de nuestra esfera y ser espectadores. Hay días en que nos sumergimos tanto en nuestro minúsculo micro cosmos, que nos olvidamos del macro cosmos de la existencia. Este espacio es el intento suicida de quien busca no sedimentarse frente a la cotidianidad y el marullo de estos tiempos.
Llegue a mi crisálida cuando decidí por fin enfrentarme a mi misma. Desde entonces… por ahí vamos. El proceso no es fácil y las ganas de huir son constantes, pero paso a paso, vamos. Hay veces que no me soporto y veces que me amo demasiado. Encontrar el balance siempre resulta lo mas difícil. Y para esta amante de extremos más todavía.
Sabía que una crisálida es el momento antes de que la oruga se conviertan en mariposa (Nota aclaratoria: nunca he sido muy amante de las mariposas). Sin embargo, cuando descubrí la definición que da la RAE, me enamoré de la palabra.
Crisálida: En los insectos con metamorfosis completa, estado quiescente previo al de adulto. (www.rae.es)
Aunque me parece increíble la habilidad de transgredir y travestirse en otro, no fue la metamorfosis lo que me dejó estupefacta. El quiescente fue lo que me fascinó…
Quiescente: Que está quieto pudiendo tener movimiento propio. (www.rae.es)
¿Qué mejor estado para describir el mío? Necesito estar quieta, evaluar, repensar. Cuando el ajetreo del día a día me ahoga, necesito estar quiescente. Desde que adopté esta postura, llevo una vida mucho más placentera, pero no menos tranquila. De ahí la necesidad de este espacio, para contar las aventuras, las ocurrencias, las andanzas de alguien que lleva una crisálida… muy a su manera. Recuerden que aquellos en crisálidas, tenemos movimiento y decidimos quedarnos quietos, para saborear más intensamente cada suspiro de la vida.
Espero que disfruten el espacio. Mis divagaciones son consideradas como unas muy interesantes, por aquellos a quienes no les molesta escuchar viajes siderales. También, será un espacio para compartir con ustedes aquellas cosillas que me sorprendan, como noticias absurdas o poemas gritones. Solo me resta invitarlos a que, de vez en cuando, observen a su alrededor y se atrevan a deslumbrarse ante las simplezas estimulantes de cada día.
como siempre. me encanto. keep it coming!
ResponderEliminar-carlosjose-
... escoger quedarse quieta...y en esa quietud, qué pasa con los que están alrededor? Entonces, quedas sujeta al vaivén provocado por los otros/otras? O te conviertes en algo tan quieto que ni una fuerza imparable es capaz de hacerte mover?
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