Ir al contenido principal

Rostro de vos (comentado)

Rostro de vos – Mario Benedetti

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos

(Aunque tenga amistades y viva con gente, estoy en soledad, una soledad feliz y energética porque está llena de tu recuerdo, de la añoranza de verte, de la ilusión de escucharte, de la esperanza de llegar a ser contigo. Este llena de recuerdos, de ciudades, de comidas, de vinos, de música; pero más que nada está llena de ti, de tus conversaciones, de tu olor, de tu mirada que aspira a futuro, de tus caricias en mi espalda, de tus pestañas, de tus ojos almendrados, de tu sonrisa seductora, mi soledad esta feliz porque está llena de ti.)

de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

(Mi soledad está llena de adioses, muchos de gente que no eres tú. Está llena de despedidas dolorosas como la de Paris, la de Buenos Aires, la de Madrid, la de Santurce o la de Río Piedras. Llena de despedidas gustosas, como cuando sé que la próxima noche la pasaré contigo. Despedidas cortas y otras largas, tristes y otras esperanzadas, pero siempre despedidas donde te amo, donde el amor lo salva todo. Mi soledad recuerda los suspiros, que no son más que besos perdidos, recuerda besos pasionales y besos cómicos, besos imaginados, inesperados, codiciados, besos como en el puente de la île Saint Louis debajo de la lluvia, o en Barcelona en una esquina cualquiera, besos de barras oscuras en mi San Juan adorado, besos robados en la esquina de una calle, besos en los aeropuertos, besos en la oscuridad, besos en lo sagrado de nuestros corazones. Mi soledad está llena de cambios, de primeras experiencias y de últimas miradas; pero tengo muchas primeras experiencias que las compartí contigo y tengo últimas miradas, en las que tu has estado y me has brindado tu mano para yo seguir adelante, por eso gracias, porque alegras mi soledad.)

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto y por sabor.

(Tengo una soledad con mi propio OCD, tengo una soledad, ya tú sabes, organizada a mi estilo. Tengo historias y sentimientos, peleas y discusiones, besos y abrazos, regalos y cartas, promesas y risas, ciudades y restaurantes, tu amor y el mío, tu ipod en mi ipod. Tengo una soledad organizada porque sino, no sería mía, porque sino, no recordaría lo más importante, porque sino perdería objetividad, porque sino fuera así, me perdería y no recordaría por qué la quiero, porque esta soledad me recuerda por qué estoy sola, porque te amo y es la que me acompaña mientras no te tengo a mi lado. Es una soledad sabrosa, deleitante, amable y más que nada redentora, me hace amarte cada día mas, cada segundo más, y extrañarte hasta quedarme sin respirar)

sin un temblor de más,
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

(La soledad me asusta cuando discutimos, cuando rompemos, cuando se quiebra nuestra complicidad. Cuando esto sucede, decido abrazarme a tus ausencias, a tu imagen sagrada, a tu voz, a tu torso acogedor, a tu cara preciosa y aunque pienso que no quieres estar conmigo, tu ausencia, tu recuerdo, tu saudade me dan la paz, me dan el amor, me dan la fe. Protejo tu recuerdo como si fuera mi propia vida. Tu rostro me da paz, tu voz me da calma y tu amor podría salvarme.)

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna maldición

(Tengo un pasado no perfecto, lleno de desilusiones, de engaños, de maltrato y de no valor. Estoy llena de seriedad, de angustia y de preocupación. Tengo sombras guardadas en cajones, protegiéndome de que no me opaquen el día. Tengo noches largas de alcohol y pesadillas en mi balcón, pero también tengo deseos. Cosecho los deseos de superación, de amor, de felicidad. Quiero reír contigo, estoy llena de risas y chistes que quiero compartir a lo largo de la vida contigo, quiero que mi risa te contagie y tu rías conmigo, quiero y se que puedo ser feliz a tu lado. Tendré maldiciones y no sabré cuando ni como callarme la boca. Tengo fe de que así me querrás.)

Mis huéspedes concurren,
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor.
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

(Tengo un pasado lleno de desconfianza, de traición, pero intento lo más que puedo dejarlo afuera y solo mirarte a vos. Tengo pesadillas que me acechan, pero que si estoy a tu lado se van más rápido que veloz. Tengo rencores que llegan y se escapan cuando me das amor. Cada vez que pienso algo triste, algo traumático, elimino todo el miedo con el recuerdo de tu rostro, de tu persona, de tu voz, de tu amor.)

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman

(Quiero pensar que no es así, que me amas. Y cuando te veo mirar a otra parte quiero pensar que es por confusión, porque te agobia mi soledad que me carcome. Quiero pensar que tu mirada distante volverá a mí con el toque del cariño, de la esperanza que nos une, del amor que nos encontró en una ciudad de ensueño que no se compara al de ningún escritor. Quiero pensar que todavía me amas, para que esta soledad siga siendo amiga y no enemiga de tu voz.)

como víveres
que buscan a su hambre
miran y miran
y apagan la jornada.

(Te imagino mirando a todas partes, tratando de encontrarle una razón a esta relación. Buscando entre la gente la inspiración para continuar. Quiero pensar que buscas en los retratos, en las cartas y en los regalos, las manos que edificaron la relación, el agua que la semilla recibió, pero más que nada quiero pensar que buscas mi rostro, mi amor. No quiero que tu mirada apague la jornada, sino que alumbre tu día, como ilumina el mío cada mañana, porque es un nuevo comienzo, una nueva oportunidad de hacer de esto una bendición, de crecer juntos y vivir nuestro amor.)

Las paredes se van
queda la noche

(Pero la realidad me acecha, las murallas que protegen nuestro amor desaparecen, la cerca alrededor del árbol se va y cae la noche con su agobiante y temorizante oscuridad. Empieza el periodo de confusiones y miedos, de ceguera y de frustración. ¿Cómo hacerle para que la soledad no me caiga encima y no pierda fuerzas ni valor?)

las nostalgias se van,
no queda nada.

(Los recuerdos se esfuman, la vida continua y no queda nada. Pero se equivoca mi escritor, yo creo fielmente que todavía queda nuestro amor y por eso hoy te escribo esto, para que tu también veas en lo que yo creo y lo que la noche no me puede quitar, mi amor infinito hacia ti.)

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos.

Y es una soledad
tan desolada

(Y llega el fin, y no se si estas volviendo o te vas. Ya tu recuerdo se empeña en irse, pero yo no lo dejo, quiere cerrar la puerta y yo le pongo la escoba para que no se cierre. No me quiero quedar con una soledad desolada, me quiero quedar con mi soledad concurrida que quiere gritar y ser libre. No te vayas nunca, quédate a mi lado. Que tu recuerdo no se escape.)

Comentarios

Entradas populares de este blog

de mañana…

Siempre me ha parecido interesante el orden natural que tienen los tapones en este país... y como la gente difruta de alterar ese orden y cambiarnos la vida a todos. Somos todos parte de una cadena de reacción interminable. En la vida... nada se pierde... todo se transforma

La verdad científica: Plutón fue desterrado…

Dedicado a la persona responsable que, de vez en cuando, me recuerda gratos momentos de seguridad infantil… Esta semana, Se habla mierda, Inc. te ofrece una lectura refrescante y divertida para aquellos que crecieron en las postrimerías del siglo XX. La verdad científica: Plutón fue desterrado… ¡Rescatemos a Plutón! ¡Prohibido olvidar! Es increíble como todo regresa a la infancia. Cualquier psicólogo siempre encuentra la manera de achacar los problemas de uno a la infancia, a un padre no comunicativo o a los celos de hermanos mayores o menores. Con este evento de Plutón, todo regresa a eso… a la bolita de foam o plasticina que dejó de existir en el planetario que habita nuestra imaginación. Plutón, oficialmente, estuvo entre nosotros como planeta entre 1930 y 2006. Tiene dos lunas; una más que la Tierra, pero, como nos repiten los científicos que son dueños de la absoluta verdad, NO es planeta. ¡¡¡Como lo leen, si no lo habían leído antes… si, eso mismo, que Plutón ya no es planeta!!...

Aquella vida no era tan mala

Mi encuentro con él señalaría un nuevo ciclo de vorágine en mi vida. Esta vez no podría quitármelo de encima. Le conocía y me conocía. Estaba seguro de que él no necesitaría de muchas persuasiones para conseguir arrastrarme de nuevo en su loca carrera… Además, aquella vida no era tan mala que digamos. ¡Qué va! Peor era aburrirse en los clubs, jugando al poker o disertando sobre cosas respetables… ¡Diantre! ¿Cobardía moral, o qué? ¡Digámoslo de sopetón! ¿Qué más me daba volver a la refinada bohemia? De alguna forma había que amenizar el minuto. Ya estaba cansado de bostezar… ¡Oh, no! Aquella vida no era tan mala. ¡Y aunque fuese mala! Vale más, como dijo el poeta, un sufrimiento superior que una felicidad mediocre. ("Sebastian Guenard" de José de Diego Padró)